El presidente norteamericano dijo que la ayuda solo llegará si LLA gana las elecciones. Un apriete escandaloso hacia la población argentina para que vote a un Gobierno que empuja un ajuste feroz y que viendo siendo repudiado en las calles y en las urnas. Ese apoyo condicional fue leído negativamente por el capital financiero: los “mercados” reaccionaron a la baja. Se vienen semanas de más incertidumbre.
Es preciso rechazar este acuerdo y la deuda ilegal del FMI, además de preparar una gran lucha nacional para tirar abajo todo el plan de ajuste de la ultraderecha y el gran empresariado.
Sometimiento al imperialismo, apoyo condicional y chantaje político. Esos tres conceptos resumen el encuentro entre Javier Milei y Donald Trump, que tuvo lugar este martes en la Casa Blanca. Si el presidente argentino se arrastró ante su par norteamericano para conseguir apoyo político y financiero, solo logró un aval precario, que depende del resultado electoral del 26 de octubre. Para intentar imponerlo, Trump le envió un mensaje de apriete a la población argentina: o votan por La Libertad Avanza o no habrá ninguna ayuda.
"Estamos acá para darte un apoyo para las próximas elecciones". El explícito apoyo electoral de Trump llegó luego de haber desairado al presidente argentino, al evitar una foto común en el Salón Oval de la Casa Blanca. Sin embargo, más allá de eso el aval fue abierto y mostró el apoyo de Estados Unidos a la gestión de La Libertad Avanza. Una gestión que viene aplicando un ajuste brutal sobre la economía, que ya fue rechazado por la lucha en las calles y en las elecciones del 7 de septiembre en la Provincia de Buenos Aires.
En su discurso, Trump declaró que "si a la Argentina le va bien, otros países lo seguirán. Pero si no gana, no contará con nosotros. Si pierde, no seremos generosos”. Ese apriete escandaloso está destinado a coaccionar para que se elija a una fuerza política que está siendo abiertamente rechazada.
Arrastrándose todo lo que le era posible, Javier Milei le dijo a Trump: "Muchísimas gracias por esta recepción, me siento muy honrado, muy especialmente en este momento en el que gracias al gran liderazgo suyo se ha logrado la paz en Medio Oriente”. Pero la “paz” que celebra Milei no existe. Este mismo martes, el Estado de Israel volvió a violar el cese de fuego, con bombardeos y ataques que causaron por lo menos el asesinato de 7 palestinos. Sin embargo, la realidad no tiene importancia para la ultraderecha argentina y norteamericana. Y en este caso, solo se trata de halagar a Trump.
El apoyo condicional de Trump a Milei no fue leído como una “buena noticia” por los llamados mercados, ese eufemismo que describe a grandes especuladores financieros. Al tiempo que terminaba de hablar el presidente norteamericano, los bonos argentinos y los ADRs (certificados de acciones de empresas) se hundían un 10%. Esta no fue la única mala noticia en la economía para el Gobierno de Javier Milei. El Indec anunció este martes una inflación del 2.1% para el mes de septiembre, la más alta desde el mes de abril, acumulando un 22% en lo que va del año.
Este apoyo condicional profundiza un camino de sometimiento del país al gran capital imperialista. Es, a la vez, parte de un ataque mayor y más profundo contra la nación y contra las mayorías trabajadoras. Por eso, este nuevo endeudamiento debe ser rechazado y repudiado. Sin embargo, no se trata del único mecanismo de sumisión. Es parte de un mecanismo que incluye los acuerdos y préstamos con el Fondo Monetario Internacional. Rechazar la subordinación del país implica rechazar las dos cosas.
Esto es precisamente lo que no se plantea el peronismo, que llegó a tildar de "infantil" el planteo de romper con el Fondo Monetario y llevar adelante un desconocimiento soberano de la deuda, como plantea el Frente de Izquierda. En Fuerza Patria, sus distintos integrantes proponen la utopía de "negociar bien" con el FMI que está respaldando a Milei y su plan salvaje.
Para enfrentar esta avanzada es necesario desarrollar un gran movimiento antiimperialista. Un movimiento que denuncie y luche contra los intentos de sometimiento del país al gran capital financiero. Un movimiento que enfrente el poder económico de la clase capitalista local, cómplice y socia menor en el saqueo de ese poder de las grandes potencias. Que, apostando a desarrollar la fuerza social de la clase trabajadora, se plantee unir la pelea contra la opresión imperialista a la pelea por terminar con la dominación social y política de estos grandes capitalista que -hoy con Milei, ayer con el peronismo o con Macri- empujan el país a la decadencia permanente.
fuente: pagina12.com.ar/14-10-25 - Foto: AP